No hay relación entre las ayudas recibidas y la beligerancia sindical

Hay que decir que la “docilidad” de los sindicatos no es proporcional a su dependencia del erario público. Si el número de afiliados marca la capacidad de generar recursos propios fiables que no dependen de los acuerdos con los diversos gobiernos, cuanta más afiliación más autonomía tienen los sindicatos, ¿no es eso lo que propugnan muchos opinadores?. Bien, pues en los últimos años el momento con la afiliación más baja que la actual  (2002) en comparación a momentos actuales, fué el de la huelga general. La afiliación a los sindicatos españoles es algo que ha ido aumentando de forma irregular pero sostenida desde que se legalizaron (hoy a 4 afiliados por los que había en la década de los 80 y la tasa de afiliación se ha doblado) tendencia que se ha mantenido incluso hoy en día. Hoy los sindicatos dependen más de sus propios recursos que en la década de los 80.

Asalariados afiliados a los dos sindicatos mayoritarios (UGT y CCOO). Datos recogidos por la OCDE. Quedan excluidos afiliados jubilados y autónomos afiliados.

¿Cómo es posible que cuando los sindicatos dependían más de la voluntad de los gobiernos a la hora de subvencionarlos eran más beligerantes y actualmente con un nivel de afiliación un 15% mayor (y un 15% más altos los ingresos propios) no lo sean? ¿Es porqué los sindicatos son unos subvencionados o porqué consideran que estrategicamente, en su legítimo uso de la huelga general, se causaría más daños que beneficios?

Comparaciones con Europa

Vayamos a ver lo apesebrados que están los sindicatos españoles y por tanto lo poco beligerantes que son debido a que están subvencionados. ¿Qué indicador podemos utilizar?, uno puede opinar sobre lo que ve en la tele o la radio, lo que lee en el periódico o lee en blogs, las opiniones y comentarios de los usuarios de menéame o las opiniones de los bares, eso puede ser una fuente de inspiración o irse a algún dato más o menos objetivos.

El único que se me ocurre es el de conflictividad laboral, que se mide por número de horas perdidas en huelgas por cada 1000 trabajadores. Este indicador para el 2007 (últimos datos disponibles) para muchos países de la UE-15 da la siguiente gráfica:

Fuente: Eurostat

Curiosamente destacan España, Italia, Finlandia, Reino Unido y muy por encima Francia. En Italia y Francia los sindicatos están enfrentadísimos al gobierno de Berlusconi, pero en España y Reino Unido teóricamente gobiernan las izquierdas. En Finlandia la tasa de afiliación y la capacidad económica de los sindicatos es brutal, parecida a la de Suecia o Noruega, mientras que su conflictividad laboral es mucho más alta. Los sindicatos franceses, que son junto los griegos y portugueses los que tienen las peores tasas de afiliación de los países de la UE-15 y que dependen más que ninguno de la aportación pública son los más conflictivos, pero por otro lado los portugueses no están creando esa conflictividad (los días perdidos por huelgas por cada 1000 trabajadores en el 2006 en Portugal fueron de 16).

¿Porqué esta disparidad de conflictividad que no depende de la financiación sindical o de su tasa de afiliación? pues por motivos que no se explican ni por la orientación del partido en el gobierno, ni por la financiación de los sindicatos, ni por su dependencia económica. La beligerancia o no de los sindicatos depende de cuestiones estratégicas que deciden los propios sindicatos en cada empresa y en cada sector, dependen de decisiones orientadas a los legítimos intereses de los trabajadores tal y como los interpretan los sindicatos, y a la cultura laboral que hay en cada país. Pueden ser decisiones acertadas o no, son criticables, evidentemente, pero no responden a criterios de financiación sindical.

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