¿Cobramos demasiado?

Uno de los temas que está apareciendo en el debate sobre el mercado laboral es que los españoles tenemos unos salarios muy altos con respecto a la productividad. Es evidente que no podemos aspirar a ganar 5.000€ por mes si lo que hacemos ganar al empresario son 3.000€, pensar lo contrario es creer que los empresarios son ONG que mantienen a trabajadores a pérdidas de forma indefinida, es más, no podemos aspirar a ganar 3.000€ si por neustro trabajo gana sólo 3000€, el empresario arriesga dinero no sólo para “no perderlo” sinó para ganarlo, y en cierta manera la actividad económica le ha de lucrar.

Ese principio económico y lógico es algo que ha de contextualizarse. El debate de que tenemos que reducir salarios para salir de la crisis ya que no podemos devaluar nuestra moneda (que sería una manera de hacerla más competitiva a costa de que perdamos poder adquistivo de forma indirecta) para ser competitivos es algo que se está comenzando a repetir a la saciedad. A pesar de que el peso de los salarios ha ido cayendo en los últimos años.

La comparación se suele hacer con la economía mucho más dinámica y productiva que es la alemana, y por tanto como hemos pretendido vivir como alemanes y hemos estirado la manga más de lo que se podía, los salarios se han de corregir para volver a ser competititvos.

Poniendo un poco de números al asunto, la productividad media por trabajador en Alemania es de unos 80.000 €, mientras que en España ronda los 50.000€. Hasta ahí el argumento convencional se aguanta: los españoles producimos menos que los alemanes y por tanto es posible que si hemos querido ser alemanes sin mejorar la productividad por trabajador pues es que hemos estirado más el brazo que la manga.

Ahora bien, ¿nuestros salarios se parecen a los alemanes?. No, nosotros cobramos unos 21.500€ mientras que los alemanes unos 41.000€, con una productividad un 60% superior, los alemanes cobran un 95% más que nosotros. El salario bruto de un alemán es casi el doble que el de un español produciendo menos de 2/3 más. Por tanto en costes salariales no hemos estirado más de lo que podíamos. Podríamos suponer que esto se produce en los costes laborales, que incluye algo parecido a un salario diferido que se traduce en prestaciones sociales y recaudación por parte del estado (es la parte de cotizaciones que pagan las empresas por nuestra actividad económica), de media los costes laborales se elevan a unos 50.000€ en el caso de los alemanes y a unos 29.000€ en el caso de los españoles. Aún así, el beneficio bruto por trabajador (que no van sólo a engordar los beneficios netos de los empresarios, han de pagar impuestos), es significativo: 21.000€ en el caso de España y 30.000 en el caso de Alemania. Las siguientes gráficas resumen estas cifras:

Datos OCDE: La gráfica superior muestra la productividad bruta media por trabajador, los costes laborales, los costes salariales, y la gráfica inferior la productividad media por trabajador distribuida por costes laborales y beneficios brutos.

Curiosamente en el caso alemán los costes laborales suponen un 62,5% del total de la productividad por trabajador, mientras en el caso español, los costes laborales significan un poco menos, un 58%. Cuando se habla de que cobramos demasiado y que hay que reducir salarios, tal vez se tenga razón en que en los mercados laborales cuando hay muchos desempleados los salarios se han de ajustar a la baja para poder ayudar a generar suficientes puestos de trabajo para recuperar el empleo (algo que no es automático ni los mercados laborales actúan como mercados perfectos o ideales, y habría que considerar que a salarios más bajos también hay productividad más baja), pero la escusa de que hemos estirado más el brazo que la manga o que cobramos demasiado con respecto a la productividad es falsa.

  • #1 escrito por Miquel
    hace 7 años

    Primer s’ha de voler produïr més, fer que l’empresa que ens manté vagi bé, i després ja parlarem se si ens mereixem cobrar més.

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